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jueves, 19 de mayo de 2016

I ' m g o n e.

Me he ido y sin intención de volver, siquiera de irme.
Decidí que metiéndome en mí conseguiría hallar respuestas y sólo conseguí perderme en mi inmensidad.

No soy más que una infinidad de posibilidades barajadas en mi mente, razonamientos que nadie más que yo entendería.

No siento ni padezco, carezco de euforia y deseo.
Nada me ilusiona, nada me hace sentir más grande. Siento que soy un universo expandiéndose a miles de años luz dentro de un frasco diminuto.


Quizá el día que todo explote en mil planetas nuevos me renueve en la energía que añoro, o quizá simplemente quede en la memoria de alguien que haya intentado conocerme.

En cualquier caso, cuando algo no puede ir a peor, solo queda esperar a lo bueno, que a su vez es cualquier cosa menos lo que tienes.

domingo, 1 de septiembre de 2013

Tras recordar aquellas noches de incendio, no necesariamente las que destrozaban flora y fauna de la zona que ahora yacía ennegrecida, sino lo más profundo de las entrañas de la pequeña que se encontraba  tan rígida y helada en medio de la habitación, detrás del gigantesco cristal del ventanal que la separaba ahora de la vida; él se acercaba, se le podía oir andar a causa del eco en el vacío del inmueble. A ella las lágrimas le rodaban por las mejillas con cada paso.

La envolvió en sus brazos, mientras dulcemente le decía que le dirigiera la palabra, que no soportaba más la soledad.

Ella seguía ahí, estática, con una taza de café caliente entre los dedos.
10 días habían pasado desde la última visita de aquellos que la atormentaban, aquellos a los que solo ella  podía acudir cuando necesitaba ayuda, cuando necesitaba ver todo tal cual era.
Sabía que la destrozaban, ella sabía que la realidad dolía.
Dolía tanto como las veces que él la encerraba detrás del muro metafórico, que ahora era un ventanal de cristal enorme, en una casa perdida, dónde sólo ella y él sabían lo que ocurría.

Ya era tarde.
Ya había caído hasta lo más profundo de aquel pozo solitario que los condenaba a vivir el uno del otro, sin nadie más.
Ya se había acabado la muerte en vida, ahora estaban viviendo realmente, como bien dijeron aquel día.

"El problema son las personas, necesito de ti, solamente de ti. Dependemos el uno de el otro. Los demás solo causarán dolor, nos quitaran miles de segundos de respirar el mismo aire, nos alejarán y acabaremos, una vez más, solos entre la multitud."

Resonaba en su cabeza, una y otra vez.

Rió, moviendo la cabeza de lado a lado. 
Asumió, al fin, que ahora realmente estaba bien.

No, no estaba sola en aquel chalet en el pico más alto -y alejado de vida humana- del lugar, sin amigos y sin nadie de quien quejarse.
Ella estaba, por primera vez, en compañía.
Lo tenía todo, a su mejor amigo, aliado y complemento.
Lo tenía ahí, abrazándola fuerte, desesperado entre sollozos, pidiéndole a gritos que volviese en si.

Asumió, al fin, que a quienes acudía, quienes tanto desgarre interno y mental le causaban no le hacían ver la realidad, sino obviar lo hermoso que es el poder, el poder sobre esa persona a la que estás atado.

A fin de cuentas, él sin necesidad de ningún esfuerzo hizo de ti su mundo, se destinó a vivir con una cadena desde lo más oscuro de su pecho a lo más oscuro del tuyo.

A fin de cuentas, él sin ti no es más que uno entre la multitud.

martes, 11 de junio de 2013

Y como una rápida secuencia de imágenes todo acabó. -RESUMEN 2012-2013

Todavía se me hace que es Septiembre y odio a mi clase.
No ha cambiado apenas la cosa, siguen callándome mal la gran mayoría, la diferencia es que siendo sumamente irritante, directa y antipática he conseguido tenerlos comiendo de mi mano.
Sigo siendo la misma mierda de persona que antes, solo que ahora todos me conocen y lo aman; de hecho, lo aman tanto que se dedican a hacerme saber lo mierda que soy cada oportunidad que tienen.

Entre psiquiatra, psicólogo y educadores sociales terminaron de mandarme al otro lado, ahora simplemente no me preocupa nada y estoy tranquila.
Nada en absoluto ha hecho que me pare a pensar en el último mes, pero no voy a empezar hablando del final. 
Vayamos  a Septiembre.

Era una simple hoja de maleza en medio de un inmenso bosque de seres incansablemente enormes, tenía una  enorme probabilidad de morir ahí y pasar a formar parte de toda esa masa de putrefacción que forma la base de la sociedad, pero no, como siempre hago me compliqué la vida.
En ese entonces tenía de afición marcarme los brazos con el filo de cosas al azar, desde cuchillos hasta simples trozos de plástico roto para después añadir al plato estrella de cortes llenos de sangre amarga cualquier cosa que me hiciera arder, molestar y doler aún más los pequeños cortes.
Nunca llegaron a ser muy grandes, siempre superficiales, como yo, como una hoja.

Conocí a mucha gente, la cual no quería conocerme a mi, poco después descubrí que me tenían miedo, lo cual desapareció en cuanto malgastaron unos pocos minutos de vida en hablar conmigo.
Conocí gente también porque me interesaba muchísimo conocerles, pero resultaron ser un chasco (vaya sorpresa, no AnIdiot(: ?)

Al finalizar el 1º trimestre, cual dicen ser el más difícil, yo era una planta con un tallo no muy grande ni estable, pero lo suficientemente independiente como para poder convivir con el ecosistema de mi alrededor.

Entonces Diciembre-Enero llegó.
Fiestas familiares, con gente, mucha gente.
Esas fechas festivas mas o menos podría resumirlas en arreglarme, comer, vomitar y odiarme.


2º trimestre. 
Eso sí que resultó negativo para mi persona.
Fueron los meses más duros que recuerdo haber vivido. No sé todo exactamente cómo empezó, pero perdí el control de lo que yo era.

*Al escribir lo anterior me acordé de lo que pasaba, lo que me terminó de ayudar a devorar medio bosque en cuestión de semanas: no saber qué me hace ser así, tal y como soy.

-Compaginado con esto, me hacían pruebas porque sospechaban de que soy superdotada, al final esto quedó en que no lo soy por 2 simples puntos, tengo un C.I. de 128, siendo superdotación moderada 130 y la media normal de C.I. entre 100 y 115-

Me empecé a comer tanto la cabeza queriendo saber qué me pasaba que creo que enloquecía poco a poco.
¿A que venía el querer saber qué me pasaba? ¿Por qué surgía esa duda?, bien, como supongo sabréis de sobra me es muy difícil ser de una manera estándar, soy muy random y no solo en lo que una conversación conlleva, sino sentimentalmente, que eso es una jodida mierda, creedme.
Como mencioné antes, con el paso de los día perdí el control de mis sentimientos, antes mas o menos podía guiar las emociones, llegado este punto, las emociones me guiaban a mi.

Como era de esperar, estallé con la cosa más estúpida que uno podría imaginar. Mi madre, la pobre se llevó una clase de susto horroroso, no supo como reaccionar, lo único que pudo hacer fue buscar ayuda en médicos. Y así fue, resulta que el escuchar cosas lo ocasionaban las migrañas fuertísimas que padezco y los cambios de humor todavía no se llega a saber por qué, tengo cita con un psicólogo otra vez el próximo mes.

Aqui ya estamos en el trimestre 3, hasta hace unas 2 semanas yo era lo más inestable, borde, amargo, nervioso y desganado del universo. De 2 semanas hasta lo que va de día simplemente soy borde, desganada y ya.
Perdí el concepto de sentimientos, dejé de llorar, me dedico a tomar cada vez que puedo mi medicamento, ese que me mantiene feliz, sin dolor. Duermo mucho, o no duermo. Hago lo que me apetece, no lo que me dicen y poco más. Lo único con lo que a medias cumplo es el instituto, pero ya esta semana termino los jodidos exámenes, el miércoles entrego un trabajo y soy al fin libre, al menos por un tiempo.


También contar que hace poco me apunté a un voluntariado, todos los Lunes, me levanta mucho el ánimo, la verdad. Echamos muy buenos ratos en las reuniones.

También empecé hace unos días a jugar a League of Legends, y soy mucho peor que malísima, pero da igual, algún día mejoraré (seguramente me hartaré antes y lo dejaré)

Creo que no se me pasa nada, salvo algún que otro cambio en mi vida social, referente a amoríos y amistades, pero eso solo son cosas pasajeras y no merecen formar parte de una entrada tan grande.

Antes de despedirme hasta sabe uno cuando, perdón si hay faltas gramaticales, estoy escribiendo esto y medio muriendo a la vez, no sé qué habré hecho ahora, pero necesito vomitar otra vez.



Amor, amor no es más que egoísmo pintado de rosa.

Sí, ahora dibujo.